Ficha rápida
| Tipo | Locución verbal · coloquial · España |
| Significado | Pensar obsesivamente en algo; preocuparse sin descanso |
| Sinónimos | darle vueltas a algo, rayarse, calentarse la cabeza, obsesionarse, comerse la cabeza, comerse el tarro |
| Contrario | pasar página, pasar de todo, quitarse algo de la cabeza |
| Variantes | «comerse el coco con / por algo», «comer el coco a alguien» (convencerlo, manipularlo), «comecocos» (lo que o quien te come el coco) |
| Registro | Coloquial. Muy habitual en España, entre todas las edades |
| Zona | España. En América se entiende poco; allí se dice más darle vueltas o quebrarse la cabeza |
Origen e historia
La clave está en una palabra: coco como «cabeza humana», acepción coloquial que recoge el Diccionario de la lengua española junto a otros nombres familiares de la cabeza como tarro, chaveta o calabaza. Si el coco es la cabeza, comérselo es devorarse uno mismo por dentro a fuerza de pensar. La metáfora es transparente y por eso funciona igual con otras palabras: comerse la cabeza, comerse el tarro.
La forma transitiva es la que tiene una definición académica más precisa. El diccionario recoge comer el coco a alguien, con marca de coloquial y de España, como «ocupar insistentemente su pensamiento con ideas ajenas, induciéndole a hacer cosas que de otro modo no haría». Es decir, lavarle el cerebro, en pequeño o en grande. De la misma familia es comecocos: la persona que convence o enajena a alguien, o lo que te absorbe la atención.
El origen de coco como cabeza es más curioso de lo que parece, y el diccionario lo cuenta en su etimología. Coco es una voz expresiva que primero designó un fruto esférico; después pasó a nombrar al fantasma con que se asusta a los niños, porque se le representaba con una cabeza redonda; y más tarde se aplicó al fruto del cocotero, por su parecido con esa cabeza. El coco de la nana «duérmete, niño, duérmete ya, que viene el coco y te comerá» y el de Que viene el Coco, uno de los Caprichos de Goya, son el mismo personaje. Eso sí: comerse el coco no tiene que ver con ese monstruo que come niños, aunque el verbo invite a pensarlo. El coco que nos comemos es nuestra propia cabeza.
No hemos encontrado una fecha documentada para la aparición de la locución; es una expresión del habla coloquial española reciente.
Ejemplos de uso
- «Llevo toda la noche comiéndome el coco con la entrevista de mañana.»
- «No te comas el coco: si no te ha contestado, estará liado.»
- «Le han comido el coco en ese curso y ahora quiere vender el piso.»
- «Mi hija me comió el coco hasta que le compré el perro.»
- «Ese videojuego es un comecocos: no hay quien lo suelte.»
- En un titular: «Cómo dejar de comerte el coco antes de dormir: cinco trucos que funcionan».
Cómo se usa hoy y errores frecuentes
- Pronominal o no, cambia todo. Comerse el coco es cosa tuya (te preocupas); comer el coco a alguien es cosa de otro (te convence o te manipula).
- Se construye con con o por. «Comerse el coco con el examen», «comerse el coco por nada».
- Informal pero no vulgar. Vale con familia, amigos y hasta con tu jefe si hay confianza.
- Casi sinónimo de rayarse. Los jóvenes dicen más rayarse, con un matiz de agobio.
Expresiones relacionadas
- Buscar tres pies al gato — complicar lo sencillo, primo de comerse el coco.
- Pasar la noche en blanco — lo que suele pasar cuando te comes el coco.
- Pasar página — el remedio: dejarlo atrás.
- Tener la cabeza en su sitio — lo contrario: sensatez y calma.
- Estar como una cabra — lo que parece quien se come demasiado el coco.
- Tener la mosca detrás de la oreja — la sospecha que no te deja tranquilo.
- Darle vueltas a algo — pensar mucho en algo (pendiente de crear).
- Lavar el cerebro — manipular a alguien (pendiente).
En otros idiomas
- Inglés: to overthink, to rack your brains; para la forma transitiva, to brainwash someone.
- Catalán: menjar-se el cap, menjar-se el coco; menjar el cap a algú.
- Francés: se prendre la tête, se faire des nœuds au cerveau; bourrer le crâne à quelqu’un.
- Italiano: farsi le paranoie, scervellarsi; fare il lavaggio del cervello a qualcuno.
- Alemán: sich den Kopf zerbrechen; jemanden einer Gehirnwäsche unterziehen.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre «comerse el coco» y «comer el coco»?
Comerse el coco es darle vueltas tú mismo a algo. Comer el coco a alguien es convencerlo o meterle ideas en la cabeza para que haga algo que no haría por sí solo.
¿Tiene que ver con el coco que asusta a los niños?
No directamente. Aquí coco significa «cabeza». Lo curioso es que las dos palabras son la misma: según el diccionario, el fantasma se llamó así por su cabeza redonda.
¿Se dice en Latinoamérica?
Se entiende poco. Allí son más habituales darle vueltas a algo, quebrarse la cabeza o comerse la cabeza en algunos países.
Fuentes
- Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, s. v. coco¹ (etimología; acepciones «cabeza humana» y «ser imaginario con que se mete miedo a los niños»; locución comer el coco a alguien) y s. v. comecocos.
- Francisco de Goya, Los Caprichos, lámina «Que viene el Coco».