Ficha rápida
| Tipo | Locución adverbial o verbal · coloquial · toda España |
| Significado | Estar harto, saturado, sin paciencia |
| Sinónimos | estar hasta la coronilla, hasta el moño, hasta el gorro, hasta los pelos, hasta arriba; estar harto, estar quemado |
| Vulgares | hasta los cojones, hasta los huevos, hasta el coño, hasta las pelotas |
| Contrario | estar encantado, estar a gusto, estar como pez en el agua |
| Variantes | «tener a alguien hasta las narices», «hasta las mismísimas narices», «estar hasta las narices de + algo / de que + verbo» |
| Registro | Coloquial pero limpio: se puede decir delante de la abuela y en una reunión |
Origen e historia
La imagen es la de un recipiente que se llena. El hartazgo sube por el cuerpo como sube el agua, y la lengua ha ido poniendo la marca cada vez más arriba: hasta arriba, hasta las cejas, hasta las narices, hasta la coronilla, hasta el moño, hasta el gorro. Las narices son un punto elocuente de esa escala: un dedo más y ya no se respira. Por eso la expresión suena a último aviso, a «esto se acaba aquí».
Hay una segunda capa que explica por qué precisamente narices y por qué en plural, si nariz tenemos una. En español coloquial, narices es el eufemismo por excelencia de una palabra más gruesa. Basta repasar la familia: tocar las narices, salirle a uno de las narices, por narices, tener narices, ¡y unas narices!, hinchársele las narices. Todas tienen una versión malsonante con otra parte del cuerpo, y en todas narices ocupa el mismo hueco con la misma fuerza y sin la grosería. Estar hasta las narices es la hermana presentable de estar hasta los cojones: dice lo mismo, con la misma rabia, y se puede decir en cualquier sitio.
No hay fecha de nacimiento documentada; es una expresión de la lengua hablada que el diccionario registró cuando ya estaba hecha. Sí es antigua la afición española a hablar con la nariz: Quevedo le dedicó a la de Góngora un soneto entero («Érase un hombre a una nariz pegado») y Cervantes reparte narices chatas y ganchudas por todo el Quijote. Que la nariz acabara midiendo también la paciencia era cuestión de tiempo.
Ejemplos de uso
- «Estoy hasta las narices de las obras del vecino: llevan tres meses.»
- «Me tienes hasta las narices con el dichoso móvil en la mesa.»
- «Estamos hasta las mismísimas narices de que suban el alquiler cada año.»
- «Mi madre está hasta las narices de recogernos la habitación.»
- «Hasta las narices del calor, oye. Que venga el otoño ya.»
- En un titular: «Los vecinos, hasta las narices del ruido nocturno, convocan una protesta».
Cómo se usa hoy y errores frecuentes
- Dos construcciones. Estar hasta las narices de algo (o de que + verbo) y tener a alguien hasta las narices. Las dos son correctas.
- Para subir el tono sin ensuciarlo: «hasta las mismísimas narices» o «hasta las mismísimas» a secas, que todo el mundo entiende.
- No confundir con estar de narices, que es justo lo contrario: que algo va estupendamente.
- Ni con estar hasta arriba, que suele significar estar muy ocupado, no harto.
- Ni con darse de narices (chocarse o encontrarse de golpe con algo) ni con meter las narices (curiosear).
- En América se entiende, pero allí son más frecuentes estar harto, estar hasta la coronilla o estar hasta la madre (México, vulgar).
Expresiones relacionadas
- Estar de mala leche — el humor que acompaña al hartazgo.
- Tener un humor de perros — lo mismo, en versión canina.
- No estar el horno para bollos — cuando alguien ya está hasta las narices, mejor no insistir.
- Poner el grito en el cielo — lo que pasa cuando el hartazgo estalla.
- Estar de uñas — enfadado con alguien.
- Estar hasta la coronilla · Estar hasta el moño · Estar hasta el gorro — las hermanas de la escala
- Tocar las narices — molestar; la otra gran expresión con «narices»
En otros idiomas
- Inglés: to be fed up (to the back teeth), to have had it up to here.
- Catalán: estar-ne fins al capdamunt, estar fins als nassos.
- Francés: en avoir ras le bol, en avoir plein le dos.
- Italiano: averne fin sopra i capelli, essere stufo.
- Alemán: die Nase voll haben (literalmente, «tener la nariz llena»: la misma imagen).
Preguntas frecuentes
¿Es una expresión malsonante?
No. Es coloquial, pero precisamente existe para no decir la versión vulgar. Vale en casa, en el trabajo y en un periódico.
¿«Hasta las narices» o «hasta la coronilla»?
Significan lo mismo. «Hasta las narices» es un punto más enfática y algo más frecuente en España; «hasta la coronilla» se usa más en América y suena algo más suave.
¿Por qué «narices», en plural?
Porque en español coloquial narices funciona como sustituto educado de una palabra más gruesa que también va en plural, y la lengua mantuvo el plural en toda la familia: tocar las narices, por narices, tener narices.
Fuentes
- Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, s. v. nariz («hasta las narices: en estado de cansancio, harto»; «tocarle a alguien las narices»; «hinchársele a alguien las narices»; «salirle a alguien algo de las narices»).
- Francisco de Quevedo, «A una nariz» (soneto), y Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, para la tradición literaria de la nariz.
- Horchata y Palomitas, «Expresiones con narices» (recopilación de uso).